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Una era exponencial

El mundo empresarial se encuentra en un constante cambio, es responsabilidad de las empresas mantenerse a la vanguardia de la nueva era: una era exponencial.

 Algo que debemos tener claro es que hoy en día nos encontramos en una era exponencial. Y eso significa, que un ritmo de cambio se está gestando de manera acelerada en el entorno empresarial. Esto se podrá apreciar en un hecho evidente: las empresas que puedan aprovechar las tecnologías de la nueva era despegarán, y aquellas que no puedan mantener el ritmo, desaparecerán rápidamente.

Lo anterior se dará porque existe una brecha exponencial entre la manera de crecer que prevalecía anteriormente y la del entorno actual. Y radica en un aspecto trascendental que se define mediante la capacidad que tiene una empresa de procesar la información, y de responder a la demanda de sus grupos de interés.

Pero a pesar de toda la visibilidad del cambio exponencial que se requiere, la mayoría de las empresas que componen nuestra sociedad siguen una trayectoria lineal; leyes codificadas y normas sociales tácitas; empresas heredadas y ONG´s; sistemas políticos y órganos intergubernamentales: todos han sabido adaptarse de manera gradual.

Una necesidad de cambio

En este orden de ideas, podemos afirmar que la estabilidad es una fuerza importante dentro de las instituciones. De hecho, está integrada en ellas, porque la brecha entre la capacidad de cambio de nuestras instituciones y la velocidad acelerada con las que las nuevas tecnologías acaparan el escenario empresarial, es la consecuencia definitoria de nuestro cambio a la Era Exponencial.

Por un lado, evidencia los nuevos comportamientos, relaciones y estructuras que son posibles gracias a la evolución de las tecnologías, los productos y servicios creados a partir de ellas. Y, por otro lado, tiene las normas que han evolucionado o han sido diseñadas para adaptarse a las necesidades de configuraciones de tecnología anteriores.

En resumidas cuentas, son muchos los retos para lograr el crecimiento exponencial de una región o un país, incluso desde el punto de vista legal y gubernamental se requerirán cambios inevitables. Por ejemplo, en la economía, cuando una empresa en edad exponencial logra crecer a una escala sin precedentes y establecer un enorme poder de mercado, socavando fundamentalmente su dinamismo.

Sin embargo, es posible que las reglas de monopolio de la era industrial reconozcan este comportamiento como dañino. Esta es la brecha que debemos acortar si queremos llegar a transformar exponencialmente nuestro ecosistema empresarial.

Finalmente, uno de los retos para el crecimiento exponencial, es la capacidad de predecir los cambios y adaptarse a ellos. Si la causa primaria de la brecha, es nuestra incapacidad para predecir la cadencia del cambio exponencial, la causa secundaria es nuestra consiguiente incapacidad para adaptarnos a ella. A medida que aumenta la velocidad del cambio, nuestra sociedad se remodela a un ritmo mucho más lento, y nuestras instituciones tienen una tendencia intrínseca hacia el incrementalismo.

Fuente: Azhar, A. (6 de septiembre de 2021). The Exponential Age will transform economics foreverhttps://www.wired.co.uk/article/exponential-age-azeem-azhar

#CARIBEEXPONENCIAL