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Planeación Estratégica y Alta Dirección

El momento del mercado actual, la constante incertidumbre y las nuevas oportunidades de negocio, han llevado a que los altos directivos se cuestionen como deben planear estratégicamente el futuro de sus empresas.

Esto quiere decir, que actualmente, para poder sobrevivir en un ecosistema empresarial cada día más exigente, se debe observar y definir cual será la linea a seguir de cara a lo que viene.

Es ahí donde la planeación estratégica toma relevancia: pues se trata de una herramienta que ayuda a adecuar los comportamientos de la empresa frente a su entorno, ya que el propósito de este tipo de plan, es situar y relacionar a la organización para poder identificar con claridad cuales son las necesidades, amenazas y oportunidades que puedan presentarse en el futuro y ver como eso podría fortalecer a la compañía.

Con lo anterior, se busca que la compañía mediante su análisis, pueda darle suficientes elementos a la alta dirección para que tome las decisiones adecuadas.

Esto se debe,  a que la planeación estratégica es la guía que llevará a la organización tener una solidez de cara a sus propósitos, objetivos y políticas.

Lo que hay que tener en cuenta es que existe un Proceso Global de Planeación Estratégica, el cual está conformado por 4 fases:

  1. Análisis de la situación organizacional: brindará elementos suficientes para identificar las fuerzas y debilidades de la organización.
  2. Análisis de la situación externa: Dará como resultado la identificación de amenazas y oportunidades que rodean a la organización.
  3. Se evaluarán las debilidades, amenazas y oportunidades de la organización con el din de identificar los principales obstáculos y como estos podrían resolverse.
  4. Cada una de las áreas de la empresa debe contar con un sistema que les brinde un plan de calidad y una forma más efectiva de lograr los objetivos planteados.

Debe haber voluntad…

La base de todo, es que por parte de la alta dirección debe haber una voluntad de que la empresa sea exitosa de cara al futuro, que sea una organización solida, que se adapte a los cambios del mercado, innove sus procesos y acoja los avances y beneficios de la tecnología. Y que además, sea sensible a aquellos factores que intervienen en el entorno para así poder sacarles el provecho y la actividad corporativa genere resultados efectivos.

Esto no quiere decir que no exista incertidumbre. Pues toda estrategia tanto como puede ser efectiva, como podría no funcionar. Lo importante es analizar todos los aspectos mencionados anteriormente, para así, aunque no se pueda predecir el futuro, al menos los directivos tendrán un panorama más claro sobre el camino que debe seguir la empresa.

Para concluir, si bien es cierto que todos los escenarios presentan conflictos y oportunidades, todo este proceso resulta adecuado para que los directivos no solamente piensen en alternativas futuras, sino que también los lleve a entender en profundidad cuales son los factores que podrían influir o no.

Esto quiere decir, que aunque no hayan certezas sobre qué es lo que va a pasar, sí es posible que los directivos ya se hagan una idea de como se podrían contrastar los peores escenarios posibles, y así, también pensar en futuras alternativas que lleven al éxito corporativo.

El escenario ideal, será aquel donde luego de aquel análisis por parte de la empresa, tanto como a nivel interno y externo, permita conocer cual es la situación actual de la organización , y los factores que podrían intervenir ya sea positiva tanto negativamente en la misma.

 

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